Este es uno de los reportajes que teníamos pendientes. Viaje a Lisboa de Ingrid con su panda y niña incluida.
Sin duda esta ciudad tiene encanto y lo conserva. Es verdad que los tranvías modernos están empezando a sustituir a los antiguos, pero hay dos líneas que se mantienen y dan carácter a la ciudad, la 12 que enlaza el Centro con Alfama y la 28 que sube las cuestas empinadas de La Estrela. Un buen número de los coches que hoy funcionan son de 1.945 y remodelados en la actualidad, los nuevos son Siemens y AEG.
Aún siguen funcionando las viejas cocheras de Santo Amaro donde hay un Museo Carris.
Espero contar pronto con nuevas fotos que incorporar de otros viajes pendientes.
JOSE MARIA VALERO El mayor coleccionista de tranvías
Arquitecto de la estación del AVE en Zaragoza, reivindica el regreso de este transporte y defiende un museo ferroviario
ZARAGOZA.- La dedicación y la pasión por los tranvías le viene de niño, pues estudiaba en un colegio situado enfrente de cocheras y cada día los veía entrar y salir. José María Valero es el máximo especialista en este medio de transporte, ha viajado en todos los que circulan por Europa y tiene la colección particular más completa, con casi 45 unidades. «Al principio, me hacían gracia porque eran muy vistosos», recuerda.«En Zaragoza se encontraba la fábrica más importante de España, Escoriaza. Tenía los últimos modelos, un parque muy variado y cuidaba mucho el diseño». Los tranvías desaparecieron en los años 70, con la llegada del seiscientos y los autobuses Pegaso.En Zaragoza circularon por última vez en 1975 y José María Valero prometió entonces que no volvería a subir nunca a un autobús urbano y que no pararía hasta volver a verlos circulando por las calles de la ciudad. El Ayuntamiento proyecta ahora su reimplantación, aunque se discute si es mejor el tranvía o el metro ligero.
La afición a los tranvías se ha convertido para Valero, con el tiempo, en una dedicación obsesiva, todo su dinero lo ha invertido en ellos. Compró el primero por 30.000 pesetas, pagadas a plazos, cuando estudiaba Arquitectura. La colección se acerca a los 45, que tiene aparcados en unas naves en Egea de los Caballeros (Zaragoza).En ellas los hay de todos los modelos y series: de tracción animal, de vapor y eléctricos. Es una buena representación de los que se han utilizado en toda España, un siglo de historia a través de este medio de transporte.
Tranvías adquiridos en Sevilla, Madrid, Zaragoza, San Sebastián, Cádiz, A Coruña, Valencia, Alicante, Montejo (Jaén)- de donde es el más antiguo- o en Barcelona, de donde procede el más moderno de todos ellos, originario de una partida comprada en Washington (Estados Unidos).
La colección se completa con billetes, fotografías, uniformes, carteras de cobradores, anuncios, máquinas de expender billetes y hasta una subestación eléctrica. El deseo de José María Valero es que estos materiales se muestren en un museo del tranvía; que sirvan para recorridos turísticos y artísticos, como ocurre en algunas ciudades europeas, que sacan este medio de transporte en determinadas fiestas.
Mientras, tranvías de su colección -11 totalmente restaurados- circulan por diferentes ciudades, como A Coruña y Soller (Mallorca), o están cedidos al Museo del País Vasco al Museo de Historia de la ciudad de Madrid.
Reimplantación
José María Valero ha participado, con su consultora, en todas las iniciativas para reimplantarlos, como hizo en Valencia, que llevan 10 años. Es el autor de los anteproyectos de Barcelona, A Coruña, Gijón, Vélez-Málaga (Málaga) y de los estudios de Mataró (Barcelona), Reus (Taragona), Vitoria y Lleida.
Este apasionado de los tranvías apoya el retorno de este sistema de transporte por «el respeto que supone hacia el medio ambiente, la aplicación de la informática y porque son accesibles, rápidos, cómodos y permiten contemplar la ciudad».
Aprovecha las vacaciones para asistir al bautizo de nuevos tranvías, el último de ellos en Burdeos (Francia). Está al tanto de todas las novedades relacionadas con este medio de transporte, y conoce las líneas que funcionan en 120 ciudades europeas.
Por otra parte, José María Valero fundó hace 24 años la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y los Tranvías, de la que es presidente y cuenta con 250 socios.
En este tiempo, la asociación ha recopilado un material único, que constituye la mejor colección de trenes de España: locomotoras de vapor, eléctricas, diésel, ferrobuses, automotoras y 16 coches cama y restaurantes de la antigua Compañía Internacional de Coches Cama y de los Grandes Expresos Europeos, que rodaron por Europa en el mítico Oriente Express.
Estos trenes están almacenados en Canfranc (Huesca) y Zaragoza y su destino es el Museo del Ferrocarril, aprobado en 1999 por el Consejo de Ministros con una partida de 4,8 millones de euros.En el proyecto de la estación del AVE de Zaragoza, redactado por Carlos Ferrater, José María Valero y Proyectos Civiles y Tecnológicos, figuraba el citado museo como un parque técnico y un espacio interactivo.
El Gobierno aragonés declaró dicho material bien de interés cultural.El propio Rey se interesó por el museo cuando se inauguró el AVE y son miles los aragoneses que han firmado a su favor, entre ellos, el alcalde Juan Alberto Belloch y el presidente aragonés , Marcelino Iglesias.
Sin embargo, la Sociedad Zaragoza Alta Velocidad 2002, que gestiona los terrenos aledaños a la estación, lo ha retirado del proyecto y quiere llevar el museo a otro sitio. «Nos hemos sentido maltratados.El museo no resta ningún espacio y forma un todo con la estación del AVE», apunta Valero.
La solución propuesta no permite la conexión con la red de Renfe y no habrá vías donde colocar los trenes a exponer. La asociación anuncia alegaciones y defiende la actual ubicación y que no se pierda la inversión comprometida. Está dispuesto a llevar los trenes a otro lugar y ya ha recibido ofertas de París (Francia).
LO DICHO Y HECHO
«Es silencioso y rápido, cómodo, no contamina y permite contemplar la ciudad»
1947: Nace en Zaragoza y muy pronto se interesa por los trenes y tranvías. 1975: Desaparece el de la ciudad y desde entonces no ha subido a un autobús. 1985: Organiza una exposición y escribe un libro con motivo del centenario del tranvía. 1986: Recibe el Premio Europa
Estamos escasos de material , a pesar de que hay muchos viajes realizados y nos enviarán fotos. Espero de Praga donde han estado María y Forlan. De Suecia, Tati y Julio. De Lisboa Ingrid y por fin me ha llegado una pequeña parte de Noruega. Nacho que ha visitado los fiordos y es lento pero seguro. Esta es la primera entrega, pero habrá mas.
Estos tranvías de Oslo sirven para ilustrar esta entrada. Como vemos son modelos clásicos que no tienen nada que ver con los modernos coches que están inundando Europa y no tienen la mas mínima gracia. Me quedo con estos que sin ser nada del otro mundo tienen sabor.
Con esta entrega terminamos este viaje a S. Francisco que espero tenga continuidad en Diciembre. Visitaremos también Chicago y completaremos esta colección de fotos.
Como podemos ver aparte de los clásicos, también hay modernos tranvías como estos Boeing Vertol. Para completar el transporte público tienen un moderno metro como el de la fotografía. Para terminar, decir que la visita al Museo del Cable Car es un poco decepcionante, no se corresponde con la tradición del tram.
Si tenemos una imagen de San Francisco al margen del Puente Golden Gate, es la de los Cable Car trepando por sus inclinadas calles. A pesar de la identificación con esta ciudad, la realidad es que este tipo de tranvía ha circulado en veintinueve ciudades de Estados Unidos. Comenzó en el S.XIX y a penas se conserva en la actualidad como recurso turístico.
Nuevamente las imágenes nos las proporciona el viaje de Pela y María.
Esta es la primera entrega del viaje de María, Pela y sus amigos. Rodri y su novia, Juan, Javi y se me olvidará alguno. Se han recorrido la Costa Oeste desde S. Francisco a Las Vegas y han terminado en N. York. No está mal después de un año complicado y de mucho trabajo además de algún disgusto.
De S. Francisco todo el mundo conoce el Cable Car, del que haremos un capítulo, pero no es menos tradicional el tram normal. Junto a los PCC clásicos conviven los Boeing Vertol, y lo que es más curioso, coches de Milán a los que no les han quitado ni los carteles en italiano.
En definitiva, ciudad tranviaria por excelencia a la que iremos en Diciembre para completar el trabajo.
Vitoria, tantas veces modelo de ciudad para León, por su población y su estructura urbana, acaba de estrenar tranvía. El Pleno del Ayuntamiento leonés dio el pasado jueves el paso definitivo con la aprobación del anteproyecto. Murcia ya lo tiene, en Tenerife va de maravilla...Antes de la Guerra Civil, el tranvía llegó a funcionar en 28 ciudades de España y en medio mundo, pero los años 70 lo enterraron por ser un medio de transporte obsoleto y caro.
León no lo tuvo nunca, aunque también soñó con él. Ya llovió desde que, enel año 1903, se presentó el proyecto leonés ante el Ministerio siguiendo la estela de ciudades próximas como Valladolid, Oviedo y Gijón. Del leonés que lo presentó nada más se supo. Se llamaba Graciano Díez y Pérez y el proyecto y la memoria fueron firmados por los técnicos Ramón y Luis D. de los Terreros. Para la operación fue necesario que Graciano Díez y Pérez depositara en la Caja General de Depósitos un aval de 193 pesetas. La ejecución de las obras era, más o menos, la misma que ahora, un año. No así el recorrido, que se planteó desde la Catedral a la Estación del Norte, pasando por San Marcelo, Santo Domingo, carretera de Villacastín, también llamada calle Ordoño II, plaza de Guzmán, Puente de Hierro y plaza de la Estación. En total, un recorrido total de 2.926 metros.
En la memoria, rescatada del olvido en su día por el cronista Luis Pastrana,se explicaba que León estaba llamada a ser “uno de los centros comerciales e industriales más importantes del interior de España”, por lo que necesitaba un transporte público moderno y no los viejos carruajes que sufrían el castigo del paso por los adoquines. El precio de la obra se estimaba en 19.350 pesetas. Ahora se habla de 84 millones de euros. Aunque no se describían los vehículos a utilizar, sí se especificaba el número caballerías, que sería de cuatro con un coste anual de manutención de 2.190 pesetas. Los costes de personal se reducían a un cochero, un cobrador y un empleado. El promotor del proyecto preveía transportar 180 pasajeros al día. Pero como tantas veces en León, el cuento de la lechera no fue posible. Con la aprobación en la mano, en junio de 1903, Graciano Díez presentó la renuncia al proyecto.
Ahora, el impulsor es el Ayuntamiento. El concejal de Urbanismo, Francisco Gutiérrez, sostiene que los estudios que han realizado contemplan que se pueden superar los cuatro millones de usuarios al año y que las encuestas reflejan que un 70% de los leoneses acepta la idea de un tranvía.En el fondo, más allá de la modernidad de la iniciativa, lo que busca el Ayuntamiento es descongestionar el tráfico en una ciudad demasiado acostumbrada al uso del coche privado para ir desde casa a la esquina. En este sentido, hay un dato clave: en las ciudades donde funciona el tranvía la mitad de los usuarios no había usado medios públicos con anterioridad.En cambio, para la viceportavoz del Grupo Municipal de Concejales del Partido Popular en el Ayuntamiento, María Teresa González, todo es un “engaño” del equipo de gobierno. El PP no se posiciona en contra del tranvía, pero sí reprocha el aumento del coste del proyecto.
A la espera de lo que ocurra en León, el espejo de Vitoria está ahí. El tranvía es explotado por la red de ferrocarriles vascos —EuskoTran— y entró en servicio el 23 de diciembre de 2008 después de dos años de obras. Casi como se pretende ahora en León, conecta los barrios más alejados de la capital vasca con el centro de la ciudad, como aquí se quiere ahora con Eras de Renueva y Puente Castro.El proyecto de Vitoria no lleva dos años como en León.
Hace 14 años ya se intentó construir una primera línea, pero el rechazo social fue un impedimento insalvable. La aprobación definitiva del proyecto de trazado se realizó en marzo de 2004 con un coste de 100 millones de euros y un recorrido total de casi 9 kilómetros.A finales de 2008, las primeras unidades tranviarias (de 31 metros de longitud cada una) comenzaron a hacer su entrada en las cocheras de la ciudad. En todas las ciudades, el tranvía se está imponiendo como un medio de transporte urbano atractivo, barato e imprescindible para que ese ciudadano medio que nunca coge el transporte público se enganche.En Vitoria, en Murcia, en Alicante o en Parla es ya una realidad. La duda ahora es lo que pasará en León. En la calle hay opiniones para todos los gustos, como cuando Graciano Díez presentó su proyecto en 1903.